Relatos para: El Logro
Yo le dije con mucha emoción a Ariel que tomara una foto de ese momento, ya que nos había costado tanto: Sofía se había agarrado por fin al pezón y succionaba de él con fuerza.
Tenía poco menos de 2 meses y se alimentaba en forma mixta, tomaba leche de fórmula, y además leche materna que yo me extraía y vertía dentro de una mamadera. No tomaba leche directamente de mí, ya que no sabía que mi pecho era la fuente de su alimentación, pensaba que ella era la mamadera, y cada día me sentía más angustiada por esta situación.
En la clínica, cuando recién nació, vi pasar una gran hilera de enfermeras y matronas tratando de ayudarme para que Sofía mamara, sin lograrlo, y la primera noche que pasó en la casa, lloraba y lloraba sin consuelo, lo que nos llevó a llevarla al doctor al día siguiente, quien concluyó que lloraba de hambre, por lo que me mandó con leche de fórmula para alimentarla. Ese día, su quinto día, ella estaba tomando leche de fórmula, ante mis ojos angustiados.
Compré un extractor, dos mamaderas, amapolas, pezoneras, formador de pezón, saca leches. Con todo eso para que mi hija no pasara hambre mientras yo seguía intentando darle de mamar de mi pecho directamente. Con el uso del extractor me dolían las manos de tanto apretar, y me cansaba porque tenía que estar a tiempo antes que Sofía llorara de hambre, me sentía esclava de la alimentación de mi hija, trataba de formarme el pezón, usaba las amapolas, y nada, mis pechos seguían igual que siempre y Sofía los despreciaba y yo sentía miedo que se me acabara la leche por no tener la suficiente estimulación.
La Doctora me dijo que si yo me hubiera formado los pezones antes o durante el embarazo esto no me hubiera pasado, osea, era mi culpa, mi hija estaba siendo alimentada a través de un plástico, en vez que del ser de su madre, era terrible, pensé que no lo lograría, sobre todo cuando intentaba darle el pecho a mi bebé y ella lloraba y se retorcía, no chupaba, no succionaba, sólo lloraba y gritaba, y cuando le daba su mamadera se tranquilizaba. Yo estaba desesperada, quería darle de mamar, puesto que no la pude tener por parto normal, al menos quería darle el pecho, osea que se alimente de forma natural.
Al mes de vida o un poco más, ella podía succionar de mi pecho pero con una pezonera de plástico de por medio, al menos ésto era un avance, y me sentía bien de poderla abrazar y acariciarla mientras ella bebía de mí. Pero aún no era natural.
Insistí, e insistí, no perdí la esperanza. Y un buen día, casi a los meses de edad, ella se tomaba la leche a través de su pezonera, y se la fui quitando de a poco, y ella se inquietó, pero luego rápidamente le puse mi pezón desde donde brotaba la leche, y ella se agarró tímidamente, para luego hacerlo con más fuerza. En ese momento le dije en voz baja a Ariel, pero con mucha emoción, que viera lo que sucedía, que al fin ella se alimentaba como debe ser, y que tomara una fotografía para que recordemos ese día.
Poco a poco ella fue dejando la leche de fórmula al punto que se olvidó de la mamadera, y se alimenta bien de mi pecho y tengo abundante leche, esto al rededor de los 3 meses.
Uno de mis pezones todavía no se forma, sin embargo ella mama perfectamente de él.
Mi mensaje es: Mujer, no te dejes vencer, tu hijo necesita que tú lo amamantes, sea cual sea el obstáculo.
Categoría: Concurso La primera vez
Autor: Carolina []
Enviado por: [damar107@hotmail.com]
Enviado el: Noviembre 11, 2008
Última Modificación: Noviembre 11, 2008
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