| Querido Carlos:
Desde que naciste el pasado 31 de Marzo de 2007, no ha pasado ni un
dia en el que no hayas estado en el regazo de mami alimentando tu
cuerpo y tu alma al menos en algún momento del día.
Es por eso que ahora estoy triste, porque el día 5 de Julio de 2008,
cuando fuimos a la mecedora después de cenar para que tomases ¡Tetita
rica de mamá!, pero no quisiste.
Todo fue tranquilo, pausado... sentido
Mami te ofreció teti y tú, te pusiste a jugar, como habías hecho por
la mañana, aunque esa vez después de tomarla, me miraste y me dijiste
claramente, no quiero más. Mami cerró el pecho, diciéndote que si no
querías no pasaba nada, pero tu te quejaste, cuando mami volvió a
abrir, jugaste otra vez con la teti y empezaste a hablar, a la teti y
a mami, en tu idioma que mami no entiende, pero fuiste tan claro: te
estabas despidiéndo.
Mami comenzó a llorar, como está haciendo ahora y tú, me miraste y
pasaste tus pequeños brazos por mi cuello, fuerte, fuerte, me
comenzaste a dar besos y al ver mis grandes lágrimas, me apretabas los
ojos y sonreias: - ¡Mami no llores!
Mami te cantó la canción de los tres cerditos llorando, porque no
podía olvidar que cuando te canta esa canción estás mamando y llegando
al mundo de los sueños, pero no te dormiste. Mami te echó en la cunita
y se quedó contigo hasta que te quedaste dormidito en apenas un par de
minutos.
Mami se marchó y comenzó a llorar de nuevo, lo sentiste en tu corazón
y me llamaste... llegué a tu cuna y estabas de pie esperándome con tu
mejor sonrisa, la que te da vueltas a la cara y dice ¡mami te quiero!,
me diste otro gran beso, mami te acostó y te dormiste.
Gracias hijo, ha sido como mamá quería: cuando tu deseases, cuando
estuvieses preparado, aunque mami no lo estuviese...
Te quiero.
Mami. |